Si tu lavavajillas ya no lava como antes, no siempre significa que debas sustituirlo. En muchos casos el rendimiento mejora con ajustes simples de mantenimiento y uso.
Limpieza de filtro y brazos aspersores
Los residuos reducen presión y eficacia de lavado. Una limpieza regular evita marcas, restos de comida y malos olores.
Sal, abrillantador y detergente adecuados
La dosificación correcta depende de dureza del agua y tipo de programa. Ajustar estos parámetros mejora resultados desde el primer ciclo.
Carga correcta del lavavajillas
Colocar piezas mal distribuidas impide la circulación del agua. Cargar por zonas y respetar separaciones aumenta la calidad del lavado.
Revisión técnica preventiva
En Vigo y resto de Pontevedra recomendamos revisar bomba, resistencia y válvulas cuando hay ciclos largos o pérdida de temperatura.




